Revoluciones venusianas
En el comienzo sin memoria
no existe el misterio
porque todo es misterioso
Todo es posible
Porque el cielo es una gran hoja en blanco
y por ella corren extraños personajes
que lanzan dados sin memoria
hacia el espacio encantado
La naturaleza es una sinfonía
de universos expansivos
Yo absorbo su belleza y su horripilancia
y las mezclo en esta alucinación
de las palabras
Esta canción que solo suena
nunca comenzó ni se detuvo
Arde en el fuego atemporal
del infinito rugiente
Todas las máscaras intercambiables
se entremezclan en mi mesa
coloridas y extrañas
ansiosas por florecer
en el jardín plural de la conciencia
La memoria de la vida
gira en la rueda del olvido
Yo soy un salmón dorado
orgulloso e inacabado
revelador de lo relevante
Siembro panes amarillos
en grises desiertos
y nos invito a todos
a caernos del universo
Vamos hacia el fin del oeste
atravesando las avenidas
de pinturas rupestres
donde baila el polvo estelar
de la deliciosa existencia
El tiempo está hecho para perderlo
Este mundo explota de detalles
El infinito está en todos lados
y en todos lados tiene su centro
Todo se mueve
inclusive estas palabras
Siguiendo el itinerario de mi locura
encuentro respuestas concretas
a preguntas abstractas
y respuestas abstractas
a preguntas concretas
Atravesando los confines de mi época
salto hacia una comarca intuitiva
Ya libre de todo instante degradado
por el sentido samaritano hipercomún
oigo el llamado de las estrellas
Se despliega la invitación
al teatro del tiempo al revés
Comienza la función del circo bohemio
con las melodías irreverentes
de una monja en huelga
Efervescentes carcajadas espumosas
brotan de bufones livianos
que danzan entre cuervos albinos
al compás del eco gregoriano
El payaso entra a la jaula
con una esponja y dice:
¿Por qué todo el mundo se pregunta
qué le hace una mancha más al tigre
y nadie qué le hace una menos?
En esta noche emplumada
hemos sido convocados
para abrir una llamarada
en un mundo oculto
Los resonantes ecos
de nuestro misterio
intercambian las piezas
de la inagotable mitología
Retumba y ronca la sinfonía
del amanecer en el pantano
Los árboles vibratorios
desparraman la música
que deshace a los caballos
Un rugido atemporal sacude la selva
Todo es una espiral ascendente
de bruma en movimiento
Gritan los pájaros enloquecidos
Las serpientes asoman de los abismos
Un cardumen de leopardos
se expande con la fuerza voraz
de lo innombrable
El vuelo del dragón va despertando
a una pandilla de irrealidad
Bandadas de arlequines caen del cielo
se aparecen en las ventanas
despiertan a las estatuas y las invitan a cantar
Lo real y lo verdadero
se unen en la cascada silvestre
En picos de neblina
las ninfas celebran
los conejos beben
las piernas gritan
el cántaro canta
Solo una pasa de uva puede contener
la larga sed de los que cruzan el desierto
y solo en sueños pueden reconciliarse
dos amantes geométricos
Los ayeres y los mañanas
deambulan por los pasillos
del palacio de un rey olvidado
y sus antiguos sirvientes, flamantes liberados
se propagan por las avenidas extrañas
siguiendo el sendero del sol hacia el oeste
chocado por las olas continuas
de un horizonte irreal
Ya hemos ganado la revolución
No quedan enemigos entre las manos
que levantan las copas embebidas de lo real
Nos alzamos flameantes
emperadores del universo
con tres carabelas
tres marías
tres pirámides
Soltamos el espejo de nadie
damos las gracias de nada
y lanzamos nuestras lenguas por toboganes
Por detrás de los montes empinados
siguiendo la ruta que va
más allá del fin del mundo
y que cae por la cascada de la niebla
sobre las tortugas gigantes
hay una botella flotante
y en ella se devela un día como hoy
Vemos brotar el jugo de los cactus
Sembramos uvas, cosechamos miel
y de las trompas giratorias
surgen destellos visionarios
Los pavos copulan sobre las lechugas
Las vacas resplandecen
arrastradas por la marea
y la tribu de leones se apropia del castillo
La espina de una rosa se enaltece
en la cima del volcán hirviente
y entona la nota que hace vibrar a los girasoles
Las aves del paraíso
se ríen de su broma compleja
en el idioma inocente
de la sabiduría urgente
Y ocultos en las alturas de la nieve
los osos comen almendras
La disolución repentina
devela una ruta trascendental
Una súbita ebullición
de la glándula de la inmortalidad
El pensamiento flota más allá del cerebro
Los puntos se unen al final de la historia
El loro posado en mi hombro
abre la bolsa del oro
y se inunda la inmensidad
de inspiraciones refinadas
Los pensamientos y las alegrías del hogar
se hamacan en disipaciones plácidas
mientras arrojan sus anzuelos
al mar en blanco y negro
Salpicados de estrellas
los efluvios irreverentes
bebedores de topacio
transfiguran una hipernova
de silogismos errantes
Mientras los planetas giran
con igual concupiscencia
haya o no explotado
la roca de delirios púrpuras
en la frente irrisoria
de un albatros enamorado
Sortilegios de espuma
Llueven claveles
desde arriba y desde abajo
y los cuervos rampantes
elevan el susurro primordial
que tomará las nuevas decisiones
Riquezas innegociables
Fuerte esplendor de ocarinas
silbadas secretamente
en cúmulos de magia visionaria
Suspiro de espacio oculto
Frenesí de ardor soñado
Ojos gigantes como burbujas dragonianas
En el íntimo espacio terrestre
espejo de órbita universal
las formas y las palabras se abrazan
para dar comienzo a lo que hoy
conocemos como mañana
La piedra mítica de las algas
disipa las brumas pobladas de urracas
y enciende una pira voltaica
de tenaz renacimiento
Los truenos elevan anclas de caracol
y las vendimias sacuden la tinta
de un verdor tornasolado
esponjoso y fragante de sinfonías elipsoidales
En selvas secretas
espíritus galantes
ofrendan creaciones sublimes
a la dama de ojos ambiguos
y los druidas heroicos
agitan sus pinceles
con lujosos movimientos acuáticos
Carcajadas plasmáticas saludan errabundas
celebraciones burbujeantes
en la risa de manantial
Abro las compuertas
del castillo victorioso
y una alfombra mitológica
se desliza desde el núcleo
Infinidad vigorizante
como el núcleo primitivo
donde se entreteje el origen
de las maravillas luminosas
La sustancia mágica
de los océanos estrellados
Majestades voladoras
encienden el fuego del alba
Cipreses diamantinos abrazan al sol
Comentarios
Publicar un comentario